El equipo de investigación TRAMASS vuelve a poner el foco en un tema crucial: las dificultades que enfrentan las personas migrantes para acceder a la atención sanitaria cuando no comparten el idioma del país de acogida. Su nuevo estudio, publicado en la revista Journal of Migration and Health (Elsevier) y titulado Systematic meta-review on migrant healthcare access: Language barriers and the role of translation, analiza cómo la traducción y la mediación cultural pueden marcar la diferencia entre recibir una atención médica adecuada o quedar fuera del sistema.
La investigación, realizada por Mar Díaz Millón y María Dolores Olvera Lobo, revisa 38 estudios previos y confirma algo que muchas personas migrantes viven cada día: las barreras lingüísticas pueden convertirse en barreras sanitarias. No entender un diagnóstico, no poder explicar los síntomas o no confiar en el personal médico por miedo a no ser comprendido puede tener consecuencias graves para la salud.
El artículo destaca el papel esencial de los servicios de traducción y mediación cultural para garantizar una atención médica equitativa. Sin embargo, estos servicios siguen siendo poco utilizados en muchos hospitales y centros de salud. Además, las autoras señalan que las mujeres migrantes se enfrentan a obstáculos adicionales por cuestiones de género, estigma cultural o vulnerabilidad económica.
El estudio concluye destacando la necesidad de actuar: es necesario integrar la traducción profesional en los sistemas sanitarios, formar al personal médico en competencia cultural y eliminar las barreras económicas que impiden a muchas personas acceder al cuidado que necesitan.
Este nuevo estudio consolida la línea de investigación de TRAMASS en torno a la traducción y la mediación intercultural en salud, y reafirma su compromiso con la mejora de la comunicación sanitaria y la inclusión de las comunidades migrantes.
